Distribución de Escrituras

Hace muchos años era muy difícil conseguir la Biblia. Existían algunos creyentes que se internaban a pie o a caballo por montes y veredas vendiendo las Escrituras. Estos misioneros de la Palabra se llaman colportores.

Hoy día la Sociedad Bíblica motiva a las iglesias, denominaciones, concilios y a los creyentes a llevar la palabra de Dios al pueblo, con el fin de que nosotros podamos dedicar más tiempo y recursos a la producción de las Escrituras.

La Sociedad Bíblica de México proporciona el material misionero a las iglesias y a los obreros que evangelizan; a través de voluntarios y capellanes en hospitales, cárceles y universidades llevamos miles de Escrituras al pueblo.

Nuestros voluntarios son los colportores modernos que comparten las Escrituras en su iglesia, pueblo o lugar de trabajo.

La Sociedad Bíblica de México depende mucho de voluntarios y representantes en cada iglesia. Ellos son el brazo activo para llevar la Palabra de luz al que la necesita.